La plaza de toros de Villalgordo del Júcar será testigo el próximo 15 de agosto de uno de los últimos paseíllos de Nicolás Cortijo como novillero sin picadores. El joven alumno de la Escuela Taurina de Albacete, una de las promesas más firmes del toreo manchego, actuará en el marco de las fiestas patronales de San Roque en una novillada sin caballos que ha despertado gran expectación en la comarca.
Junto a Alejandro González y Juan Zamora, Cortijo lidiará un ejemplar de la ganadería de Antonio Manuel Martín Campos, con el objetivo claro de seguir afinando su concepto y sumar rodaje antes de uno de los compromisos más importantes de su incipiente carrera: su debut con picadores en la próxima Feria de Albacete.
Para Cortijo, esta actuación tiene un fuerte componente simbólico. Torear en su provincia, arropado por su gente y en el tramo final de una etapa que ha sabido aprovechar con inteligencia y ambición, le añade un valor especial a la cita. La de Villalgordo no será una tarde más: será una de esas fechas que marcan la transición hacia un nuevo nivel, el de los novilleros con picadores, donde comenzará a escribir una nueva página en su prometedor camino hacia el toreo profesional.
La afición local y provincial tiene una cita ineludible con el futuro de la tauromaquia. Nicolás Cortijo está llamado a ser uno de los nombres propios de los próximos años, y su paso por Villalgordo del Júcar será, sin duda, una parada clave en su evolución.
