Foto Mariano Giménez

Suspendida la corrida de Hellín en el ecuador del festejo

El festejo tuvo que suspenderse a la muerte del tercer toro al quedar el ruedo impracticable por el fuerte aguacero. Castella y Cristian Pérez habían cortado una oreja cada uno

La lluvia terminó convirtiéndose en la gran protagonista de la corrida celebrada este domingo en Hellín. El festejo apenas pudo alcanzar su ecuador, ya que fue suspendido definitivamente a la muerte del tercer toro después de que el intenso aguacero caído durante la faena de Cristian Pérez dejara el ruedo en unas condiciones que impedían continuar con garantías.

Hasta ese momento, Sebastián Castella y Cristian Pérez habían paseado una oreja cada uno, mientras que José María Manzanares dejó momentos de buen toreo con el segundo antes de perder cualquier posibilidad de premio con la espada.

La tarde comenzó con Castella mostrando disposición desde el recibo de capa. El francés saludó con variedad al primero de Zalduendo y posteriormente ejecutó un quite por ajustadas chicuelinas. El toro tuvo buena condición, aunque sus fuerzas estuvieron medidas.

Castella entendió pronto las posibilidades de su oponente y planteó una faena basada en la firmeza y el mando. Los pasajes más destacados llegaron sobre la mano derecha, por donde consiguió someter y conducir las embestidas. Una estocada efectiva puso punto final a su labor y le permitió pasear la primera oreja de la tarde.

José María Manzanares se mostró dispuesto desde la salida del segundo, otro ejemplar que ofreció posibilidades. El alicantino encontró principalmente sobre el pitón derecho la mejor versión del toro y dejó varias tandas de buen trazo, acompañadas también de algunos pasajes estimables al natural.

La faena, sin embargo, perdió fuerza en el momento decisivo. Manzanares no encontró acierto con los aceros y el reconocimiento quedó finalmente reducido a palmas.

El tercero tenía además un significado especial. Cristian Pérez regresaba a los ruedos delante de sus paisanos, después de las últimas semanas marcadas por sus problemas físicos.

El de Zalduendo apenas le permitió dejar un par de verónicas sueltas en el recibo. Después de brindar su actuación a la afición de Hellín, Cristian Pérez se entregó en una faena en la que tuvo que poner mucho de su parte para conseguir extraer las mejores embestidas del animal.

Pero entonces apareció con fuerza la lluvia.

Lejos de aliviar, el aguacero fue aumentando durante el desarrollo de la faena. En unas condiciones cada vez más complicadas, Cristian Pérez mantuvo su apuesta, logrando ligar tandas con profundidad y firmeza mientras el ruedo comenzaba a acumular agua.

El hellinero cerró su actuación con manoletinas y, después de un pinchazo, dejó una estocada. Necesitó posteriormente el descabello, pero la entrega mostrada bajo la lluvia encontró respuesta en los tendidos y paseó una oreja en su reaparición.

Lo que inicialmente parecía un condicionante terminó haciendo imposible el festejo. Una vez muerto el tercer toro, el estado del piso fue examinado y la corrida quedó suspendida definitivamente. El fuerte aguacero había convertido el ruedo en un terreno impracticable, por lo que los tres toros restantes de Zalduendo no pudieron ser lidiados.

Hellín se quedó así con media corrida y con la sensación de una tarde interrumpida cuando todavía quedaba por desarrollarse toda la segunda mitad del festejo. Castella y Cristian Pérez se marcharon con una oreja cada uno, pero fue finalmente la lluvia la que escribió el desenlace.

Ficha del festejo

Plaza de Toros de Hellín (Albacete). Corrida de toros. Se lidiaron únicamente tres toros de Zalduendo, bien presentados, nobles aunque con cierta falta de celo y de juego variado.

Sebastián Castella: oreja.
José María Manzanares: palmas.
Cristian Pérez: oreja.

Incidencias: Al finalizar el paseíllo sonó el Himno Nacional de España y la terna fue obligada a saludar antes de la salida del primer toro. El festejo fue suspendido a la muerte del tercer toro debido a la fuerte lluvia y al estado impracticable en el que quedó el ruedo.

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