Foto Mariano Giménez

Una tarde que vuelve a rebajar el toro de Albacete

Castella, Luque y Caballero cortaron una oreja cada uno en una corrida marcada por la lluvia y por una presentación impropia de la categoría que históricamente ha tenido la plaza. Luque firmó la faena de mayor entidad al quinto y Manuel Caballero dio la cara en su primera Feria como matador.

Veinticuatro horas después, pareció que estábamos en otra plaza. Si el martes celebrábamos la seriedad de Victoriano del Río y Toros de Cortés, este miércoles tocó tarde torerista y habia que aprobar el prototipo de toro que viene a ver un determinado publico , aunque no reuna las características o el tipo de toro que la afición de Albacete exige de esta plaza …

Porque lo lidiado hoy no representa el toro que históricamente ha caracterizado a Albacete. Hubo animales que, por presentación, difícilmente deberían haber superado un reconocimiento en una plaza con la categoría que tuvo esta. El contraste con lo salido apenas un día antes por chiqueros resultó todavía más evidente. No puede existir un toro para unas tardes y otro para otras en función de quién decida.

En lo estrictamente artístico, Sebastián Castella volvió a demostrar firmeza y oficio. Con Otus construyó una faena que creció sobre la diestra y tuvo también buenos pasajes al natural. Cuando el toro perdió fondo, el francés sostuvo la intensidad. Hubo petición de oreja, no atendida por la presidencia, y dio la vuelta al ruedo. Bajo una lluvia cada vez más presente encontró premio frente a Valvador, al que toreó con profundidad especialmente sobre la mano derecha. Una oreja fue el resultado.

Pero la faena de mayor interés llegó con Daniel Luque frente al quinto. El sevillano había tenido que sostener ya con oficio la embestida cada vez más corta de Caudillo, dejando como detalle un larguísimo redondo que despertó a la plaza. Con Instructor, protestón, soso y sin apenas transmisión, tuvo que hacer todavía más. Luque fue metiéndolo poco a poco en la muleta, ganándole terreno y terminando por imponerse cuando el toro ya quería muy poco. Hubo técnica, capacidad y, sobre todo, la virtud de hacer parecer mejor a un animal que ofrecía escasa materia prima. Las luquecinas cerraron una labor premiada con una oreja tras aviso.

Y merece especial consideración la tarde de Manuel Caballero. Con el escaso bagaje que todavía acumula como matador de toros, el albaceteño dio la cara en su Feria y no se dejó ganar la pelea. Frente a Serpentina toreó con ajuste sobre la diestra, expuso cuando aparecieron las dificultades y mantuvo la firmeza hasta cobrar una estocada contundente, aspirante a la estocada de la feria. Cortó una oreja. Con el sexto, Vaquero, remiendo de Luis Algarra, volvió a apostar pese a la lluvia y encontró sus mejores momentos al natural. Quizá prolongó la faena cuando sus argumentos principales ya estaban expuestos, pero volvió a quedar patente su actitud. Fue ovacionado tras aviso.

La lluvia condicionó buena parte del festejo y terminó castigando también a unos tendidos que tuvieron dificultades para mantener la atención y el ambiente. Pero ni siquiera el agua debería desviar el debate principal de la tarde.

Si se pretende recuperar el crédito y la exigencia que esta plaza ha ido perdiendo durante los últimos años, sigamos el ejemplo de los visto el martes, vimos que es posible presentar un toro serio y acorde con la historia de esta plaza. Veinticuatro horas después, el listón descendió de forma evidente.

No se trata de defender kilos ni apariencias desproporcionadas. Se trata de trapío, seriedad, armonía y categoría. De exigir un mínimo reconocible todos los días de la Feria y para todos los toreros. La afición de Albacete merece que el toro vuelva a ser una constante y no una excepción reservada para determinadas tardes.

Luque reivindicó su capacidad, Castella dejó su oficio y Caballero respondió con una actitud especialmente meritoria por su juventud como matador. Pero la presentación del ganado volvió a dejar una cuestión encima de la mesa que no debería seguir aplazándose.

Ficha del festejo

Albacete. Miércoles, 16 de septiembre de 2026. Feria de la Virgen de los Llanos. Toros de Jandilla y un remiendo de Luis Algarra lidiado en sexto lugar. Encierro de presentación desigual e igual juego.

Sebastián Castella: vuelta al ruedo tras petición y oreja.
Daniel Luque: ovación con saludos y oreja tras aviso.
Manuel Caballero: oreja y ovación tras aviso.

La lluvia condicionó buena parte del desarrollo del festejo.

Deja una respuesta