Cuando parecía que la recuperación de Paco Ureña avanzaba dentro de los plazos previstos tras recibir el alta hospitalaria esta semana, nuevas pruebas médicas han revelado una lesión añadida que obligará al torero murciano a modificar completamente su proceso de recuperación.
Los intensos dolores que venía sufriendo desde que abandonó el hospital llevaron al diestro de Lorca a someterse a nuevas exploraciones médicas en Albacete bajo la supervisión del doctor Pascual González Masegosa. Tras los estudios realizados, los especialistas han diagnosticado una fractura sin desplazamiento en el hueso sacro, una lesión especialmente dolorosa que no había sido detectada inicialmente.
Esta nueva complicación obliga a Ureña a permanecer en reposo absoluto durante los próximos días, acompañado de un tratamiento basado en antibióticos y analgésicos para controlar el dolor y favorecer la recuperación.
El torero permanece en su domicilio, donde continuará bajo seguimiento médico constante. Los especialistas evaluarán su evolución antes de decidir los siguientes pasos del tratamiento y determinar si será necesario realizar alguna intervención adicional.
La lesión se suma a las graves consecuencias del percance sufrido el pasado domingo en la plaza de Las Ventas. Aquella tarde, Paco Ureña resultó herido durante la lidia de un toro de Adolfo Martín en una actuación marcada por la entrega y el compromiso. La cornada, de gran extensión y con varias trayectorias, obligó a una rápida intervención quirúrgica y a varios días de hospitalización.
A pesar de esta nueva dificultad, el entorno del torero mantiene la confianza en una evolución favorable, aunque por el momento cualquier previsión sobre su regreso a los ruedos queda condicionada a la respuesta que ofrezca la fractura durante las próximas semanas.
La temporada de Paco Ureña, que este año cumple veinte años desde su alternativa, queda así momentáneamente en suspenso mientras centra todos sus esfuerzos en superar una de las lesiones más delicadas derivadas del percance madrileño.
