Foto Mariano Giménez

García Padrós: La cornada de Paco Ureña pudo tener consecuencias fatales

La evolución de Paco Ureña continúa siendo favorable tras la grave cornada sufrida el pasado domingo en Las Ventas, aunque las primeras exploraciones médicas han confirmado que el alcance de la lesión fue mucho más serio de lo que aparentó inicialmente.

Según ha explicado el doctor Máximo García Padrós en declaraciones recogidas por Mundotoro, el torero murciano ingresó en la enfermería con una herida externa aparentemente pequeña, pero que ocultaba una lesión interna de gran profundidad y complejidad.

La intervención realizada en la enfermería de la plaza permitió descubrir una cornada de aproximadamente veinte centímetros de recorrido, con dos trayectorias diferenciadas que avanzaban tanto hacia la zona superior como hacia la parte posterior del muslo izquierdo. Durante la exploración, los facultativos comprobaron que la trayectoria había alcanzado áreas muy próximas a estructuras vasculares de máxima importancia.

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención del equipo médico es que ni la arteria femoral ni la vena femoral resultaran dañadas. Una circunstancia que los especialistas consideran decisiva para evitar consecuencias mucho más graves.

Tras la intervención inicial, los médicos procedieron a limpiar la herida, retirar restos de arena y fragmentos del traje de luces que habían quedado alojados en el interior, colocar un drenaje y estabilizar al torero antes de su traslado a la Clínica de La Fraternidad, donde continúa ingresado.

Más allá del alcance de la lesión, el episodio volvió a reflejar el carácter de Paco Ureña. Según relata García Padrós, el diestro de Lorca manifestó su intención de regresar al ruedo pese a la gravedad de la cornada. Una posibilidad que fue descartada inmediatamente por los facultativos al comprobar el verdadero alcance del percance.

El médico de Las Ventas también destacó la reacción del torero tras abandonar el ruedo. Mientras la adrenalina y la tensión de la lidia le permitieron mantenerse en pie durante unos instantes, una vez llegó al túnel de cuadrillas sufrió un importante bajón físico y emocional que obligó a atenderle de inmediato sobre la camilla.

Las previsiones médicas son moderadamente optimistas. La lesión muscular no presenta una destrucción extensa, ya que el músculo más afectado ha sido el sartorio, circunstancia que podría acelerar los plazos de recuperación dentro de la gravedad del percance.

Si la evolución continúa siendo favorable y no aparecen complicaciones musculares o vasculares, los especialistas consideran que el torero podría abandonar el hospital en los próximos días. Respecto a su regreso a los ruedos, los médicos manejan un periodo aproximado de entre dos y tres semanas, aunque reconocen que establecer plazos concretos con un torero resulta siempre una incógnita.

La cornada sufrida por Paco Ureña vuelve a poner de manifiesto el riesgo permanente que acompaña al oficio y la determinación de un torero que, incluso herido de gravedad, pensó primero en volver a enfrentarse al toro antes que en abandonar la plaza.

Fuente: Mundotoro.

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