La III Corrida Sorollana volvió a demostrar en Bocairent que las corridas de Victorino Martín nunca admiten medias tintas. Allí no hay espacio para el adorno vacío ni para esconderse detrás de la estética. Todo pasa por imponerse, tragar y encontrar soluciones frente a toros que exigen cabeza, firmeza y valor. Y en ese terreno destacó especialmente Román, que dejó los pasajes de mayor autoridad de una tarde marcada por la exigencia del hierro de la A coronada.
La plaza valenciana registró una gran entrada en una corrida seria, áspera por momentos y llena de matices, donde cada triunfo hubo que arrancarlo prácticamente a pulso.
Román encontró en el segundo un toro de embestida incierta, de los que van desarrollando complicaciones conforme avanza la lidia. Ya en banderillas se vivieron momentos de tensión, con una fea cogida sufrida por Fernando Sánchez mientras el animal apretaba con sentido. El valenciano entendió pronto que la faena no podía plantearse desde la ligazón, sino desde el mando y la colocación. Muy firme sobre ambas manos, fue construyendo una labor de mucha verdad, especialmente al natural, donde logró someter una embestida nada sencilla y sacar muletazos de enorme mérito. La oreja reconoció una faena de peso y mucha responsabilidad.
Todavía tendría más mérito lo realizado frente al quinto. El toro salió reservón, midiendo constantemente y sin regalar absolutamente nada. Román decidió entonces apostar por el sitio y el gobierno de la embestida. Sin dejar pensar al animal, tiró de técnica y capacidad para levantar una faena basada en el poder y la convicción. La plaza terminó entregada al esfuerzo del valenciano, sobre todo tras varios naturales de enorme profundidad. La espada le negó el premio tras escuchar dos avisos, pero quedó la sensación de haber firmado la actuación más sólida y rotunda de la tarde.
Rubén Pinar también dejó momentos importantes en una corrida donde cada muletazo tenía detrás una pelea. Cortó la primera oreja de la tarde tras una faena medida e inteligente al abreplaza, un toro incómodo que nunca terminó de entregarse del todo. El albaceteño supo administrar los tiempos, dejar respirar al animal y encontrar tandas de mérito especialmente por el pitón derecho. El cuarto, mucho más parado y sin intención alguna de embestir, apenas le permitió mostrar oficio antes de abreviar con buen criterio.
Álvaro Lorenzo sorteó quizá el lote con más opciones relativas. El tercero tuvo mejor condición inicial y permitió al toledano dejar naturales largos y de buena factura, aprovechando el mejor pitón del animal antes de que acabara orientándose. Cortó una oreja tras una labor seria y bien planteada. En el sexto volvió a mostrarse firme y dispuesto ante otro toro exigente, dejando momentos estimables por ambos lados aunque sin acierto con los aceros.
La tarde confirmó nuevamente el carácter único de las corridas de Victorino Martín. Nada fue fácil en Bocairent. Cada triunfo tuvo detrás una pelea constante y cada ovación se ganó desde la verdad del toreo más comprometido.
Ficha del festejo
Plaza de toros de Bocairent (Valencia). III Corrida Sorollana. Tres cuartos de entrada.
Toros de Victorino Martín.
Rubén Pinar: oreja y ovación.
Román: oreja y silencio tras dos avisos.
Álvaro Lorenzo: oreja y silencio tras dos avisos.
Incidencias: Fernando Sánchez resultó cogido de forma aparatosa durante el tercio de banderillas del segundo de la tarde.
