Foto Mariano Giménez

Tarde de rejones marcada por el oficio

La primera corrida de rejones de San Isidro dejó una tarde de matices, emoción intermitente y mucho oficio frente a un encierro de Ángel Sánchez y Sánchez que no siempre puso las cosas fáciles. En una plaza de Las Ventas completamente llena, Andy Cartagena y Diego Ventura lograron tocar pelo gracias a dos actuaciones muy diferentes pero igualmente conectadas con el público madrileño.

La tarde arrancó además con un momento institucional significativo, con el homenaje por el 75 aniversario de la Asociación de Ganaderías de Lidia, antes de que el protagonismo pasara definitivamente al ruedo.

Andy Cartagena encontró en su lote las mayores opciones del festejo y supo aprovecharlas desde la espectacularidad y la conexión directa con el tendido. Ya en su primero dejó una labor vibrante, especialmente junto a “Baena”, con un repertorio de piruetas, cercanías y quiebros que levantaron con fuerza a los tendidos. La petición de oreja fue intensa, aunque el palco no terminó concediéndola y todo quedó en una vuelta al ruedo de mucho peso.

El cuarto terminó siendo el momento más encendido de toda la corrida. Cartagena salió decidido a romper la tarde y lo consiguió por momentos. Muy espectacular sobre “Cartago”, terminó de incendiar el ambiente con “Copo de Nieve”, clavando al violín en terrenos de máxima exposición. La faena tuvo emoción constante y hasta momentos de angustia cuando “Bandolero” tropezó y quedó comprometido delante del toro. El alicantino resolvió con oficio y entrega una actuación muy celebrada que terminó premiada con una oreja tras una fuerte petición.

Diego Ventura volvió a demostrar en Madrid por qué sigue siendo una referencia absoluta del rejoneo actual. Su primero apenas ofreció posibilidades y todo quedó condicionado por la escasa movilidad del toro. Sin embargo, en el quinto apareció el Ventura más rotundo y templado.

Especialmente brillante estuvo montando a “Quirico”, toreando de costado con enorme ajuste y clavando en lo alto con limpieza y pureza. La faena fue creciendo en intensidad conforme avanzaban los terrenos y la reunión. También destacó junto a “Bronce”, dejando una banderilla sin cabezada de enorme mérito, antes de culminar la obra con las cortas y una rosa que terminaron de meter al público en la faena. El rejón de muerte y el descabello aseguraron una oreja de importancia.

Guillermo Hermoso de Mendoza dejó quizá la actuación más irregular de la tarde. El tercero no terminó de romper nunca hacia adelante y, aunque hubo momentos de mérito, la conexión con el tendido fue escasa. Sí dejó una imagen mucho más sólida frente al sexto, donde apareció su mejor versión a lomos de “Berlín” y “Pasodoble”, toreando con temple y ligando embroques de enorme ajuste. El fallo con el acero le privó de un premio que parecía cercano después de una labor seria y bien construida.

Madrid volvió a demostrar que en el rejoneo exige tanto como en cualquier otro espectáculo taurino. No basta con la espectacularidad; hace falta emoción, verdad y dominio. Cartagena y Ventura encontraron ese camino en distintos momentos de la tarde y terminaron sosteniendo un festejo que tuvo más oficio que brillantez global.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Las Ventas (Madrid). Primera corrida de rejones de la Feria de San Isidro 2026. Lleno de “No hay billetes”.

Toros de Ángel Sánchez y Sánchez.

Andy Cartagena: vuelta al ruedo tras petición y oreja.
Diego Ventura: silencio y oreja.
Guillermo Hermoso de Mendoza: silencio y silencio.

Incidencias: Antes del inicio del festejo se rindió homenaje a la Asociación de Ganaderías de Lidia con motivo de su 75 aniversario

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