El novillero albaceteño Pablo Villora ha anunciado su retirada del toreo a través de un emotivo comunicado publicado en sus redes sociales, en el que pone punto final a una etapa vital marcada por la entrega, la ilusión y el sacrificio.
Villora explica que la decisión llega tras un profundo proceso de reflexión personal, motivado por la necesidad de ser honesto consigo mismo y con la profesión. El joven torero recuerda cómo nació su vocación siendo apenas un adolescente, cuando con 13 años presenció la salida a hombros de Julián López “El Juli” por la Puerta Grande de Albacete, un momento que despertó en él el sueño de convertirse en torero.
Durante su trayectoria, el novillero destaca el aprendizaje humano y profesional que le ha brindado el camino, agradeciendo a todos los profesionales del mundo del toro —matadores, subalternos, picadores, mozos de espadas y compañeros— que le ofrecieron apoyo, consejos y ejemplo dentro y fuera del ruedo.
Con la sinceridad como bandera, Villora reconoce que su aspiración siempre fue llegar a lo más alto, consciente de que el toreo exige una entrega total. Sin embargo, los acontecimientos recientes vividos en la profesión le llevaron a replantearse hasta qué punto estaba dispuesto a asumir ese riesgo, concluyendo que su etapa como torero había llegado a su fin.
El comunicado se cierra con un mensaje de solidaridad y respeto hacia la memoria de Nicolás Cubero, expresando su pesar por la pérdida de un joven lleno de sueños y futuro.
Pablo Villora se despide así de los ruedos, abriendo una nueva etapa personal lejos del traje de luces, pero dejando constancia de una vocación vivida con honestidad y pasión.
comunicado :
«ADIÓS. Hoy con el alma llena y la mente tranquila digo adiós a la que ha sido mi vida, lo que más he amado en este mundo, mi pasión y mi vocación. Tomo esta decisión después de madurarla mucho y ser honesto y sensato conmigo mismo. Desde que un maravilloso día se despertó en mí una llama interior al casualmente pasar por la puerta grande de Albacete acompañado de mi madre cuando tenía 13 años ver al maestro Julián López El Juli en hombros observar solamente su traje era signo de que ese hombre se había entregado, poder tocar su taleguilla y ver su rostro de absoluta emoción desde ese mismo día supe algo que quería ser torero. En este camino he descubierto lugares y personas maravillosos. Desde aquí agradecer a todos los profesionales: matadores de toros, banderilleros, picadores, mozos de espadas, todos y cualquier persona que se haya cruzado en mi camino y simplemente haya perdido un rato de su tiempo para mínimamente darme un consejo les estaré agradecidos de corazón por siempre por que ello ha hecho no solo hacerme crecer sino también fortalecerme como persona y enseñarme a caminar recto por la vida aunque cueste. Desde que empecé en esta profesión mi meta ha sido ser figura del toreo y sabía que eso implica estar dispuesto a entregar tu vida no solo en la parte física, sino a hacer muchos sacrificios para llegar a alcanzar cotas altas en el toreo, por ciertos acontecimientos que han ocurrido este año a compañeros y profesionales me he planteado muchas veces si yo estaría dispuesto a entregar mi vida y analizándolo mucho mi respuesta ha sido no y si continuara me engañaría a mí mismo. La vida son etapas y pienso que la mía en esta profesión ha llegado a su fin, a partir de ahora emprenderé mi vida por otros campos, lo que si tengo claro que cualquier persona que necesite mi ayuda la tendrá. Por último aprovecho este mensaje para unirme al dolor de los familiares y allegados de Nicolás Cubero al cual no tuve la fortuna de conocer, pero no me cabe la menor duda que sería un persona extraordinaria y es muy injusto que una persona con 17 años se vaya de este mundo con tantos sueños e ilusiones por cumplir. DEP TORERO. GRACIAS A TODOS!!».
