La plaza de toros de Villarrobledo volverá a abrir sus puertas para un festejo mayor después de tres temporadas sin actividad taurina. La empresa Loyjor, encabezada por Jorge Arellano, presentó oficialmente una corrida con la que pretende iniciar una nueva etapa para uno de los cosos con más tradición de la provincia de Albacete.
La cita tendrá lugar durante las próximas fiestas de agosto y contará con un encierro de la ganadería Peñajara, una divisa de reconocido prestigio entre los aficionados, que será lidiado por Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Javier Cortés, tres matadores de contrastada experiencia y acostumbrados a enfrentarse a ganaderías de exigencia.
La presentación reunió a representantes del Ayuntamiento, aficionados y numerosas personas vinculadas al mundo del toro, que quisieron respaldar el regreso de los festejos taurinos a una plaza que durante décadas ha ocupado un lugar destacado en el calendario manchego.
Durante el acto se proyectaron imágenes de los toros seleccionados para la ocasión, mientras que el ganadero Antonio Rubio explicó las características de un encierro que mantiene la identidad y el sello propios de la casa, despertando una notable expectación entre los asistentes.
Desde la empresa organizadora se destacó la voluntad de devolver a Villarrobledo el protagonismo taurino que históricamente ha tenido, apostando por una programación basada en la seriedad del toro y en carteles capaces de atraer tanto al aficionado local como al procedente de otras localidades.
La presentación concluyó con un ambiente de optimismo e ilusión ante el inicio de esta nueva etapa, con el deseo compartido de que el regreso de los toros sea el primer paso para consolidar nuevamente a Villarrobledo entre las plazas de referencia de Castilla-La Mancha.
