La última corrida de toros del mes de junio en Las Ventas dejó como principal protagonista a Cristian Pérez, que regresaba al coso madrileño tras la grave cogida sufrida el pasado Domingo de Ramos y lo hizo demostrando una vez más el valor, la firmeza y la capacidad de sacrificio que le han convertido en uno de los nombres propios de la temporada. El albaceteño cortó una oreja y dio una vuelta al ruedo después de dos actuaciones de enorme compromiso, mientras que Alejandro Peñaranda saludó una ovación tras una meritoria labor frente al sexto. Juan Pablo Sánchez fue silenciado con su lote. Se lidiaron toros de Valdefresno y dos ejemplares de Couto de Fornilhos.
La noche comenzó con un emotivo reconocimiento a Cristian Pérez, obligado a saludar desde el tercio tras el paseíllo como muestra del cariño y respeto que había generado entre los aficionados madrileños después de su actuación y posterior percance en marzo.
Lejos de conformarse con el recibimiento, el torero salió dispuesto a jugarse todo. Ya en el primero de su lote dejó clara su actitud con un ajustado quite que encendió los tendidos. Brindó su faena al equipo médico de la plaza y construyó una labor basada en la entrega y la verdad. Aprovechó las acometidas del toro de Valdefresno por el pitón derecho, logrando los momentos más destacados de una faena que perdió intensidad cuando el animal comenzó a apagarse. Una estocada rotunda y de perfecta ejecución terminó de convencer al público y le permitió pasear una merecida oreja.
Si importante fue su primera actuación, aún mayor fue el mérito de la segunda. El quinto apenas ofreció opciones y pronto dejó claro que la entrega tendría que ponerla íntegramente el torero. Cristian comenzó decidido en los medios, pero una violenta voltereta sembró la preocupación en la plaza al quedar inconsciente y ser trasladado a la enfermería. Sin embargo, volvió al ruedo para continuar la lidia en una demostración de coraje que levantó a los tendidos. Pegado a las tablas, consiguió arrancar muletazos de enorme mérito a un toro deslucido y sin entrega. Madrid reconoció el esfuerzo de un torero que volvió a jugarse la vida y que, de haber acertado con la espada, podría haber sumado un nuevo trofeo. La vuelta al ruedo tuvo sabor a triunfo.
También dejó una actuación destacada Alejandro Peñaranda frente al sexto de la noche. El albaceteño aprovechó las buenas condiciones de un toro de Couto de Fornilhos para firmar una faena templada y de buen gusto. Destacaron varias tandas ligadas con la mano derecha y pasajes de gran profundidad al natural, llevando la embestida con largura y cadencia. La espada volvió a convertirse en su principal enemigo cuando tenía el premio al alcance de la mano. La ovación final reconoció una labor seria y de notable contenido.
La corrida sirvió para confirmar las buenas sensaciones que ambos toreros albaceteños vienen dejando esta temporada. Cristian Pérez encontró en Madrid una nueva reivindicación de su sitio en el escalafón, mientras que Alejandro Peñaranda volvió a demostrar que posee argumentos más que suficientes para seguir llamando a las puertas de las grandes oportunidades.
Ficha del festejo:
Madrid. Sábado 20 de junio de 2026. Toros de Valdefresno y Couto de Fornilhos (1º y 6º), de juego desigual.
Juan Pablo Sánchez, silencio y silencio;
Cristian Pérez, oreja y vuelta al ruedo;
Alejandro Peñaranda, silencio y ovación.
Entrada: 7234 espectadores. El público obligó a saludar a Cristian Pérez en su regreso a Las Ventas tras su grave cogida al finalizar el paseíllo.




























