Foto Mariano Giménez

Primeros carteles de 2026 para los nuestros

La temporada 2026 comienza a dibujarse con una antelación poco habitual y, entre los primeros compromisos confirmados y los avances de carteles que ya circulan en los portales taurinos, los toreros de Albacete y los diestros afincados en la provincia empiezan a situarse en el mapa del nuevo curso.

La primera cita oficial ya tiene nombre propio. Juan Zamora será uno de los protagonistas de la novillada sin picadores del abono de la Feria de la Magdalena de Castellón, un compromiso de peso para el joven novillero, que continúa dando pasos firmes en su proyección. Actuará el miércoles 11 de marzo, ante erales de Hermanas Angoso Clavijo, compartiendo cartel con Iker de Virgilio, Ian Bermejo, Jorge Escamilla, Rodrigo Villalón y Lisares. Una oportunidad importante en una feria que cada año cuida con mimo a los nuevos valores.

Pero no es el único nombre ligado a Albacete que empieza a aparecer en los primeros bocetos del calendario. En Valencia, dentro de la Feria de Fallas, se anuncia uno de los carteles más rematados del ciclo: Alejandro Talavante, Roca Rey y Samuel Navalón, con toros de Victoriano del Río, el sábado 14 de marzo. Una tarde de máxima exigencia en una plaza clave, donde Navalón continúa afianzándose en ferias de primer nivel.

Más llamativo aún resulta el adelanto de los posibles carteles de San Isidro 2026, conocidos cuando todavía no ha terminado el año, casi seis meses antes del inicio del ciclo madrileño. En ellos aparecen varios toreros con sello albaceteño:

Domingo 24 de mayo: Miguel Ángel Perera, Paco Ureña y Fernando Adrián, con toros de Fuente Ymbro.

Miércoles 27 de mayo: Isaac Fonseca, Molina y Jarocho, con toros de Pedraza de Yeltes.

Domingo 31 de mayo: Antonio Ferrera, Manuel Escribano y Paco Ureña, con toros de Adolfo Martín.

Miércoles 3 de junio: José Garrido, Ismael Martín y Samuel Navalón, con toros de Lagunajanda.

Un listado que confirma la presencia y el peso específico de toreros ligados a Albacete en las grandes ferias, pero que también invita a una reflexión necesaria.

Una planificación que enfría la ilusión

Este adelanto extremo en el cierre de carteles abre un debate cada vez más presente en el toreo actual. Antaño, el triunfador de Fallas encontraba su sitio en San Isidro, o un torero revelación podía ganarse un hueco a base de verdad y resultados. Hoy, con todo prácticamente cerrado antes de que suene el primer clarín del año, esa puerta parece condenada a permanecer cerrada.

Cabe preguntarse con qué ilusión puede afrontar una feria como Valencia un torero modesto o emergente, sabiendo que, por mucho que triunfe, su posible irrupción en Madrid ya está descartada de antemano. El mérito inmediato ha perdido peso frente a la planificación a largo plazo, y el toreo —arte de emoción e imprevisibilidad— corre el riesgo de convertirse en un calendario inamovible.

Mientras tanto, los toreros de Albacete siguen abriéndose camino entre compromisos confirmados y expectativas por cumplir, sabiendo que, como siempre, será el toro y la verdad en la plaza quien termine poniendo a cada uno en su sitio, aunque cada vez cueste más que ese sitio se gane a tiempo real.

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