Madrid desafió al cielo. La Corrida de Beneficencia reunió el cartel de los grandes acontecimientos, colgó el decimonoveno «No hay billetes» de la temporada y terminó convertida en una batalla contra la lluvia. El agua cayó con fuerza sobre Las Ventas durante buena parte del festejo, transformando el ruedo en una superficie complicada y poniendo a prueba el valor, la técnica y la capacidad de sacrificio de los tres toreros anunciados.
La tarde acabó sin orejas, pero también sin reproches. Alejandro Talavante, Andrés Roca Rey y Víctor Hernández abandonaron el coso entre ovaciones después de sostener una lucha constante frente a los toros de Victoriano del Río y frente a unas condiciones que hicieron prácticamente imposible el lucimiento.
El nombre propio de la tarde fue el de Víctor Hernández. El madrileño volvió a demostrar por qué atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Ya había dejado una notable impresión con el tercero de la tarde, un toro con calidad al que toreó con profundidad por el pitón izquierdo, pero fue ante el sexto cuando alcanzó las cotas más altas de la corrida.
Bajo una lluvia incesante, Hernández apostó desde el primer instante. Comenzó la faena con cambiados por la espalda que levantaron a los tendidos y después construyó una labor de enorme mérito frente a un toro exigente que pedía mando y colocación. Al natural surgieron los momentos más rotundos, con muletazos largos y ligados que encontraron rápida respuesta en los tendidos. También por el derecho logró pasajes de gran importancia en una faena que tenía aroma de premio. Sin embargo, una espada defectuosa dejó todo en una merecida ovación.
Tampoco tuvo recompensa el esfuerzo de Alejandro Talavante. El extremeño se encontró con el peor momento climatológico de la tarde durante la lidia del cuarto. El ruedo era ya una pista resbaladiza y el agua caía con intensidad. Lejos de contemporizar, Talavante apostó por quedarse y construir una faena de enorme mérito. El inicio por ayudados por alto encendió la plaza y durante varias tandas consiguió imponer su concepto frente a un toro que fue perdiendo fuelle con el paso de los minutos. La espada volvió a cerrar el camino de los trofeos.
Andrés Roca Rey tampoco se reservó nada. Su actuación ante el quinto estuvo marcada por la firmeza y la capacidad para someter una embestida incierta. El peruano aguantó los parones, los cambios de ritmo y las dificultades de un toro que nunca terminó de entregarse. Con la muleta muy baja y mucho gobierno consiguió naturales de gran mérito mientras la lluvia seguía castigando el ruedo. El público reconoció el esfuerzo, aunque el fallo con los aceros volvió a dejar la recompensa en el aire.
La Corrida de Beneficencia quedará en la memoria por la imagen de tres toreros negándose a rendirse. No hubo puertas grandes ni pañuelos blancos, pero sí una demostración de compromiso en una tarde en la que Madrid entendió que, a veces, el triunfo no se mide únicamente en orejas.
Ficha del Festejo:
Madrid. Domingo 14 de junio de 2026. Corrida de Beneficencia. Toros de Victoriano del Río,
Alejandro Talavante, silencio y ovación;
Roca Rey, palmas tras aviso y ovación tras aviso;
Víctor Hernández, silencio tras dos avisos y ovación tras aviso.
Entrada: No Hay Billetes.
[📹 𝗥𝗘𝗦𝗨𝗠𝗘𝗡] En vídeo, el resumen de la Corrida de Beneficencia en #LasVentas.
— Plaza de Las Ventas (@LasVentas) June 14, 2026
Saludos para una entregada terna bajo el diluvio. pic.twitter.com/qq9el9j143



























