La localidad de Valdetorres de Jarama acogió la segunda cita del Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid, un festejo marcado por la dificultad del ganado y la escasez de opciones para el lucimiento, donde destacó con fuerza la figura de Jesús Moreno.
La novillada, con reses de Ángel Luis Peña ganadería y El Álamo ganadería, resultó exigente, deslucida en líneas generales y con embestidas poco claras, poniendo a prueba la capacidad, firmeza y actitud de los novilleros.
En ese contexto, Jesús Moreno firmó lo más destacado del festejo desde el punto de vista técnico y artístico. Ante el primero de su lote, un novillo que ofreció un notable pitón izquierdo, el novillero dejó pasajes de gran calado, especialmente al natural, donde consiguió trazar muletazos profundos, asentados y de gran expresión. Una actuación de mérito que no encontró reflejo en el marcador por el uso de la espada.
Además, Moreno protagonizó uno de los momentos más emotivos de la tarde con un brindis cargado de sentimiento, que conectó profundamente con el tendido y añadió una dimensión humana a su actuación.
Su segundo turno estuvo marcado por la dificultad extrema de su oponente, un novillo sin entrega ni opciones, que complicó cualquier intento de lucimiento. Aun así, el novillero volvió a dejar patente su disposición y recursos, enfrentándose con firmeza a una lidia áspera y sin concesiones.
El único trofeo de la tarde fue a parar a manos del mexicano Ignacio Garibay, que mostró valor y entrega en su debut con caballos.
Más allá de los premios, la actuación de Jesús Moreno dejó una impresión muy positiva, evidenciando su capacidad para imponerse en condiciones adversas y confirmándose como un nombre a tener muy en cuenta en el desarrollo del certamen.
